Gato con cuenco BARF visto desde arriba

BARF para gatos: guía para principiantes

Así consigues una alimentación natural paso a paso

Empezar con BARF para gatos, fácil

Decidir cambiar a tu gato a BARF es un paso estupendo hacia una alimentación más acorde a su naturaleza. Muchas personas cuidadoras desean tener más control sobre lo que hay en el comedero de su felino: menos aditivos, menos rellenos y, en su lugar, ingredientes frescos y de alta calidad que se ajusten al esquema de presa natural del gato. A la vez, suelen surgir dudas: ¿Aceptará mi gato el nuevo alimento? ¿Con qué rapidez puedo hacer el cambio? ¿Y cómo compongo comidas BARF equilibradas?

Así triunfa la transición a BARF

La buena noticia: con un poco de paciencia y el planteamiento adecuado, la transición funciona muy bien en la mayoría de los gatos, independientemente de si antes recibían pienso seco o comida húmeda. Lo importante es acompañar a tu gato con mucha paciencia y darle, paso a paso, la oportunidad de acostumbrarse al nuevo alimento.

La fase de preparación

Antes de empezar con la transición propiamente dicha, merece la pena una breve fase de preparación. En ella, tu gato puede tener sus primeras experiencias positivas con su nuevo alimento sin presión alguna, lo que facilitará más tarde el cambio real.

En esta fase ya puedes ofrecer a tu gato pequeños trocitos de carne, preferiblemente de ave, para que la conozca, sin presión. No se trata de que la carne sea su comida principal todavía, sino de que se familiarice con el olor, la textura y el sabor.


En este tiempo presta atención sobre todo a tres puntos:

Hábitos de alimentación: ¿Tu gato prefiere su comida triturada o en trozos, y la quiere a temperatura ambiente o algo más fresca?

Comportamiento curioso: ¿Tu gato olfatea la carne cruda con interés o más bien se aleja de ella?

Preferencias: ¿Conoces sus chuches favoritas? Si no, descúbrelas, porque luego podrás usarlas como ingrediente “premio” durante la transición.


Tras la fase de preparación puede comenzar la transición real. Aquí se debe diferenciar si el gato se cambia de a) comida húmeda a BARF o de b) pienso seco a BARF. Según la alimentación previa, el proceso varía un poco.

a) De comida húmeda a BARF -
Así funciona el cambio paso a paso

Los gatos que ya comen comida húmeda tienen una gran ventaja: están acostumbrados a un alimento con humedad, por lo que la textura y la sensación en boca de la carne cruda les resultan familiares. El factor clave de la transición no es tanto la consistencia, sino el nuevo olor y sabor. Por ello, el cambio suele ser notablemente más sencillo que al pasar de pienso seco a BARF. Aun así, lo mejor es proceder gradualmente.


Fase 1: Primera habituación al sabor

Al principio se trata únicamente de que tu gato memorice la carne cruda como alimento conocido. Para ello, mezcla primero cantidades diminutas —a menudo basta medio cucharadita— con su comida húmeda habitual. Al comienzo, la porción debe ser tan pequeña que apenas la note o ni siquiera la perciba.

Fase 2: Aumento lento de la proporción de carne cruda

Si tu gato acepta sin problemas esta mezcla, puedes ir aumentando poco a poco la proporción de carne cruda en sus comidas. Lo mejor es hacerlo a lo largo de varios días o incluso semanas, según lo sensible y selectivo que sea. Muchos gatos desarrollan en esta fase cierta anticipación por su nueva comida, porque el olor y sabor más naturales se perciben instintivamente como valiosos. La ración pasa a componerse de cada vez más carne fresca, mientras la cantidad del alimento húmedo conocido disminuye, hasta que finalmente las comidas consisten por completo en carne cruda.

Fase 3: Transición a la ración BARF completa

En cuanto las raciones de carne pura se coman con gusto, puedes pasar al siguiente paso: hacia una comida BARF equilibrada. Para ello, integra poco a poco otros componentes esenciales como vísceras, huesos (o sustitutos), verduras y suplementos en el alimento de tu gato. Así, una comida de solo carne se convierte paso a paso en una ración completa equilibrada. Esta última fase puede requerir algo más de tiempo, ya que cada nuevo componente necesita un periodo de habituación. Procede con la misma paciencia que al principio si notas que tu gato come sus comidas con menos entusiasmo.

b) De pienso seco a BARF -
El camino en dos etapas hacia el éxito

Si tu gato ha recibido hasta ahora exclusivamente pienso seco, normalmente necesitará algo más de tiempo para la transición a BARF, ya que el nuevo alimento difiere mucho del anterior. Va a recibir un alimento que no se parece al anterior ni en sabor, ni en consistencia ni en olor: las croquetas duras y crujientes se sienten muy distintas en la boca que la carne cruda fresca. Por eso, lo mejor es realizar la transición en tres fases. Este camino tarda algo más, pero tiene mucho más éxito que un cambio abrupto.


Fase 1: Del pienso seco al alimento remojado

En esta primera fase, el objetivo es acostumbrar a tu gato a la nueva consistencia del alimento y, por tanto, a una sensación en boca diferente. Para ello, empieza añadiendo un poco de agua al pienso seco. Aumenta la cantidad de agua muy poco a poco de una comida a otra, hasta que las croquetas queden finalmente remojadas. Así, tu gato se acostumbra gradualmente a una consistencia más blanda y húmeda y pierde el hábito de la “sensación crujiente” del pienso.

Fase 2: Del pienso remojado a la comida húmeda

Cuando la consistencia blanda del pienso remojado se acepte bien, se realiza el cambio a comida húmeda, es decir, la habituación a un nuevo sabor y olor. Para ello, mezcla al principio cantidades muy pequeñas de comida húmeda con el pienso remojado. Con el tiempo, reduce la proporción de pienso y aumenta la de comida húmeda, hasta que solo haya comida húmeda en el cuenco. Solo cuando este paso funcione con seguridad y tu gato coma de forma fiable la comida húmeda durante varios días, se inicia la habituación a la carne cruda.

Fase 3: De la comida húmeda a BARF

Ahora sí puede comenzar la transición a BARF propiamente dicha. Sigue para ello los pasos descritos en “De comida húmeda a BARF – así funciona el cambio paso a paso”.

Gato mirando hacia arriba junto a un cuenco lleno

Cuando no avanza: ajusta conscientemente el ritmo

Es totalmente normal que la transición no siempre sea lineal. Algunos gatos hacen pequeños progresos y luego, aparentemente, vuelven a viejos hábitos. No es un retroceso, sino una señal de que debes reducir el ritmo.

Señales típicas de “mejor bajar una marcha” son, por ejemplo:

el gato olfatea su comida, pero luego se aparta

come solo la parte antigua del alimento y deja los ingredientes nuevos

de repente parece más desconfiado que antes

En estos momentos ayuda retroceder uno o dos pasos y volver al punto donde la alimentación funcionaba bien. Lo más importante durante la transición es: ¡paciencia! Tú guías a tu gato hacia la alimentación cruda apropiada, pero él marca el ritmo.

Recuerda siempre: La transición a BARF no es una carrera, sino un camino conjunto. No importa cuán rápido acepte tu gato su nuevo alimento, sino que le des la oportunidad de conocerlo con calma y asociarlo positivamente. Da igual si el proceso dura unos días, varias semanas o incluso meses: cada pequeño acercamiento es un progreso. Con paciencia, comprensión y un ritmo adaptado, la transición funciona en la gran mayoría de los gatos y, tarde o temprano, aceptarán con entusiasmo sus nuevas comidas.

Con estos trucos aumentas la aceptación de la carne cruda

Los gatos son curiosos, pero también criaturas de costumbres. No todos se lanzan de inmediato a la carne cruda; muchos deben aprender primero a percibirla como segura e interesante. Con los siguientes consejos puedes acercar a tu gato al consumo de carne cruda de forma lúdica y sin presión:

Usa ingredientes favoritos como portadores de sabor: Los gatos especialmente quisquillosos suelen convencerse con golosinas conocidas. Una cucharadita de yogur o requesón, una yema de huevo o queso, o incluso un toque de nata sobre la carne pueden hacer maravillas. A veces también funciona triturar su pienso seco habitual y espolvorearlo sobre el alimento nuevo. En cuanto asocie positivamente la nueva comida, reduce poco a poco esta “golosina premio” hasta retirarla por completo.


Despierta el instinto de caza de forma lúdica: De forma natural, la ingesta del alimento en gatos va precedida de la caza. Puedes aprovechar este impulso fijando un pequeño trozo de carne cruda a una cuerda y convirtiéndolo en una presa. Por lo general, así se despierta el interés del gato y, a menudo, le siguen los primeros mordiscos valientes a la carne.

Gato atacando un cuenco con carne cruda
Persona cortando carne junto a un gato que observa

Templa o escálda ligeramente la carne: La carne cruda desarrolla más aroma y sabor cuando se calienta un poco. Esto suele aumentar la aceptación, porque los gatos juzgan su comida en gran medida por el olor. Al mismo tiempo, la carne templada se asemeja más a la comida húmeda en sabor y consistencia. Lo ideal es ofrecer la carne a temperatura corporal, como una presa recién cazada. La carne directamente del frigorífico suele rechazarse porque el frío les resulta molesto y el olor se percibe menos.

Encuentra la consistencia adecuada: Los gatos tienen preferencias muy individuales en cuanto a la textura de su alimento. Algunos prefieren la carne finamente picada, otros quieren algo que masticar. Merece la pena probar variantes hasta descubrir qué textura le gusta más a tu gato.

Lo que ocurre en el cuerpo de tu gato durante la transición

Durante el cambio de alimentación no solo cambia la comida del cuenco, también se modifican muchos procesos en el organismo de tu gato. Muchos gatos han estado años condicionados a alimentos muy procesados y ricos en carbohidratos. Al pasar a BARF, el tracto digestivo debe volver a adaptarse a una comida menos procesada y más rica en grasa, y trabajar de nuevo según su naturaleza. Esto significa, por ejemplo, que el ácido gástrico se vuelve más fuerte, el ambiente intestinal cambia y el páncreas debe ajustar la producción de enzimas a la mayor cantidad de proteínas y grasas de origen animal.

Estas adaptaciones son normales y sensatas, pero requieren su tiempo. Por ello, durante la fase de transición pueden aparecer esporádicamente diarrea leve, heces más blandas o vómitos. Por lo general, no es preocupante y desaparece por sí solo al poco tiempo. Si aun así quieres apoyar un poco a tu gato en este proceso, las suplementaciones probióticas son ideales para estabilizar la flora intestinal.

Gato sobre signos de interrogación hechos de comida

Resumen breve:

el sistema digestivo debe (re)aprender a aprovechar de forma óptima las proteínas animales no procesadas

con BARF, la energía proviene de las grasas y no de los carbohidratos como en los alimentos preparados

el ácido gástrico, la flora intestinal, la producción de enzimas, etc., deben adaptarse al nuevo alimento

trastornos digestivos como diarrea y vómitos pueden aparecer temporalmente y no suelen ser preocupantes

los probióticos con bacterias intestinales pueden administrarse como apoyo durante la transición


Cuándo deberías interrumpir o pausar la transición

Aunque BARF funciona muy bien a largo plazo para la mayoría de los gatos, hay raras excepciones en las que conviene ajustar la transición o incluso suspenderla. Esto aplica especialmente si tu gato no come nada durante un periodo prolongado o muestra un estrés intenso. Una negativa total a comer durante 24–48 horas siempre es una señal de alarma —sobre todo en gatos con sobrepeso, ya que existe riesgo de daño hepático—. En ese caso, debes volver a un alimento conocido para asegurar la ingesta de comida.

También puede ocurrir que algunos gatos, debido a su fuerte condicionamiento con su comida anterior —lo que suele pasar tras años de pienso seco—, no puedan pasarse por completo a BARF. No es un fracaso; simplemente forma parte de la naturaleza de algunos animales. En estos casos, una comida húmeda de alta calidad es una buena alternativa, que también se aproxima mucho más a la alimentación natural que el pienso seco.

En la gran mayoría de los casos, sin embargo, la transición funciona —a veces lentamente, a veces sorprendentemente rápido—. Muchos gatos que al principio son escépticos desarrollan, tras unas semanas, un verdadero entusiasmo por su nueva comida fresca. ¡Merece la pena insistir!

BARF con plan: crear recetas equilibradas para gatos

Preparar una alimentación BARF equilibrada para gatos no siempre es fácil. Deben tenerse en cuenta varios factores importantes para que tu gato obtenga de sus comidas de carne cruda todos los nutrientes necesarios en la proporción adecuada. Al mismo tiempo, hemos aprendido que los gatos suelen ser muy selectivos y, por ello, puede que no acepten de inmediato todos los componentes importantes que necesitamos para una alimentación que cubra sus necesidades. Por eso es imprescindible considerar a cada gato como un individuo y crear recetas BARF adaptadas a él.

A continuación queremos explicarte, a grandes rasgos, cómo componer recetas BARF para gatos sanos, adultos y de actividad normal. Para gatos en crecimiento o en situaciones especiales (p. ej., con enfermedades, gestación, etc.) la elaboración de recetas BARF puede ser más laboriosa. Especialmente en estos casos, pero también en general cuando haya dudas, se debe recurrir a la ayuda de especialistas en nutrición.

Paso a paso hacia una receta BARF individual para tu gato


1) Calcular la cantidad de comida BARF para gatos

En el primer paso debes determinar la cantidad total de alimento adecuada para tu gato y, con ello, su necesidad de nutrientes. Puedes orientarte por esta regla general: un gato necesita 25–30 g de carne por kilogramo de peso corporal al día. Los suplementos y las verduras se añaden aparte.

Los gatitos o gatos muy activos suelen necesitar más, mientras que los mayores o con sobrepeso pueden requerir algo menos. En cualquier caso, especialmente tras el cambio a BARF, debes observar de cerca a tu gato y ajustar la cantidad si gana o pierde peso sin querer.

La cantidad total de alimento debe dividirse en varias comidas al día. Por lo general, en gatos adultos se recomiendan de dos a cuatro raciones diarias.

Más información sobre la recomendación de alimentación

2) Repartir la cantidad de comida en componentes individuales

Una vez determinada la cantidad total, el siguiente paso es repartirla entre los distintos componentes. Para ello se toma como referencia la composición de una presa natural; en el caso del gato, lo ideal es un ratón. En consecuencia, las raciones deberían consistir en 95 % de componentes animales, complementados con 5 % de fibra. La composición exacta de las raciones BARF varía de un gato a otro y de una receta a otra en ocasiones de forma notable. Por ello, la siguiente distribución debe entenderse solo como una orientación general.

La parte animal de una comida BARF para gatos debería consistir en gran medida en carne magra con un buen contenido graso del 10–15 % de la ración total. Además, vísceras como hígado, riñón y bazo, así como mollejas de ave y corazón rico en taurina, son componentes importantes. Si tu gato acepta huesos (triturados), también deben formar parte del cuenco en torno al 10 %. Como alternativa, se pueden usar suplementos como harina de huesos, cáscara de huevo en polvo o fosfato dicálcico para aportar calcio y fósforo en la proporción y cantidad correctas. Por último, se añade un 5 % de verdura cruda, que actúa como fibra importante. La zanahoria y la calabaza funcionan especialmente bien.

Más información sobre los componentes de BARF

3) Elegir los suplementos BARF de forma precisa

Al preparar comidas BARF para gatos es necesario complementar, en forma de suplementos naturales o sintéticos, todos aquellos nutrientes que el gato no puede obtener, o no en cantidad suficiente, a partir de la carne. Entre los nutrientes esenciales que normalmente deben suplementarse están la taurina, el calcio, el hierro, la vitamina A, las vitaminas del grupo B, la vitamina D, la vitamina E, el yodo y el sodio. Por tanto, suplementos como sangre, aceite de hígado de bacalao, harina de algas marinas, sal y polvo de taurina son complementos esenciales.

Más información sobre suplementos esenciales para gatos

Mini excursus: ¿Por qué es tan importante una composición equilibrada en las comidas BARF?
Una composición equilibrada es clave para evitar tanto déficits como excesos. Los gatos necesitan —igual que nosotros— una gran variedad de nutrientes en proporciones específicas para que todas las funciones corporales se desarrollen de forma óptima. Una alimentación unilateral, por ejemplo solo con carne muscular, puede causar a largo plazo déficits de vitaminas y oligoelementos importantes y, en consecuencia, problemas de salud.

4) Preparar comidas BARF equilibradas

Después de la teoría, vayamos a la práctica: cómo preparar raciones BARF equilibradas para tu gato siguiendo una receta: 

1. Preparar todos los ingredientes y utensilios: Primero reúne las cantidades necesarias de todos los componentes. Por lo general, puedes conseguir todo lo necesario en una tienda BARF o en el supermercado. Deja que la carne congelada se descongele ligeramente antes; así se procesa y porciona mejor. Ten a mano todos los componentes y el material necesario.

2. Elaborar una mezcla de suplementos: Empieza preparando una mezcla de suplementos en un bol aparte. Si usas harina de sangre, lo mejor es hidratarla primero con suficiente agua (aprox. 3 partes de agua por 1 parte de polvo de sangre). A continuación, añade todos los suplementos en polvo como, por ejemplo, harina de algas marinas, levadura de cerveza, harina de huesos, etc., y remueve con fuerza. Si tienes suplementos en forma de tabletas, tritúralos en un mortero y añádelos también. La mezcla de suplementos terminada puede dejarse a un lado por el momento. Los aceites y suplementos oleosos no van en esta mezcla; es mejor añadirlos al final directamente sobre la carne.

3. Ajustar el tamaño de los componentes animales: Las vísceras, la grasa y los huesos deben estar muy finamente picados, sobre todo al principio del BARF, para aumentar la aceptación. En algunos casos, esto puede ser necesario de forma permanente si tu gato no acepta estos componentes de otra manera. Puedes comprar vísceras, grasa y huesos en trozos y pasarlos descongelados por la placa de 3 mm de tu picadora, o recurrir a versiones ya picadas de la tienda BARF. La carne muscular, que constituye la mayor parte de las comidas, puede dejarse en trozos más grandes para muchos gatos. Puedes usar la placa de 8 o 13 mm de la picadora o comprar la carne en trozos. Reúne todos los componentes animales en un recipiente grande para mezclar.

4. Rallar fino o triturar grueso las verduras: Verduras como zanahoria, calabaza y similares aportan fibra. No es necesario —ni recomendable— cocerlas o hacer un puré fino. Lo más sencillo es cortarlas en trozos y luego triturarlas de forma gruesa en la batidora, o rallarlas fino. En gatos sanos y no demasiado exigentes, eso es suficiente. Añade después la verdura a la mezcla de carne.

5. Mezclar los componentes: Tras añadir todos los componentes animales y la verdura al recipiente, incorpora tu mezcla de suplementos y los aceites deseados. Luego mezcla todo a fondo, preferiblemente con las manos.

6. Hacer las porciones: Por último, porciona la comida preparada en recipientes adecuados, por ejemplo, en raciones diarias. Los recipientes para congelar, las barquetas o las bolsas de congelación funcionan muy bien. Lo más fácil es rellenar con una cuchara o cazo pequeño; según la consistencia, también se puede hacer con la mano. Para medir con precisión, coloca el recipiente en una báscula de cocina, ponla a cero y añade la cantidad necesaria. Una vez cerrado todo, guarda las porciones en el congelador: así tendrás las comidas BARF preparadas con antelación y solo tendrás que descongelarlas a diario antes de servir.

5) Servir correctamente las comidas BARF

Como los gatos —a diferencia de los perros— no son carroñeros, prefieren la comida siempre fresca. Lo mejor es descongelar la ración del día en el frigorífico. Los restos del día anterior suelen rechazarse de forma tajante y puedes desecharlos sin remordimientos, ya que los gatos no aceptan carne con aspecto de “vieja”. También es importante no servir las comidas directamente frías de la nevera, sino a temperatura ambiente. Si es necesario, puedes añadir un chorrito de agua templada (máx. 50 °C) para entibiarla ligeramente. En gatos sensibles o aún escépticos puede ayudar aromatizar al principio con un olor o sabor conocido: un poco de su comida anterior, una cucharadita de yogur, requesón o yema de huevo. En cuanto la aceptación sea más fiable, ve retirando estas “toppings”.

¿Qué utensilios necesito para barfear a mi gato?

Al principio, muchas personas cuidadoras se sienten inseguras porque creen que preparar comidas BARF supone un gran esfuerzo y requiere comprar muchos utensilios. En la práctica se ve rápidamente: con pocos utensilios bien elegidos, la preparación se simplifica mucho, y muchos de ellos ya suelen estar en casa.

Persona con guantes desechables cortando carne cruda sobre una tabla de plástico

El equipo básico para preparar comidas BARF incluye:

cuchillos afilados y tablas de cortar — idealmente, úsalos exclusivamente para carne cruda

cuencos de distintos tamaños — para mezclar, porcionar y almacenar temporalmente los ingredientes

balanza de precisión y balanza de cocina — importantes para dosificar con exactitud los suplementos y las raciones terminadas

recipientes o bolsas para congelar — para congelar porciones individuales

Batidora llena de fruta fresca


batidora de mano, batidora o rallador — ideal si tu gato prefiere una verdura de textura muy fina; si la quiere más troceada, rállala de forma gruesa

mortero — para triturar cáscaras de huevo o suplementos en tabletas

guantes desechables — para manipular higiénicamente la carne cruda

Picadora de carne

Una picadora de carne no es obligatoria, pero puede ser útil sobre todo si

quieres preparar grandes cantidades para tener reservas

tu gato prefiere una textura muy fina de su comida

compras carne a menudo en trozos y quieres triturarla

Al principio, muchas personas que empiezan con BARF trabajan simplemente con cuchillo y tabla o recurren a carne ya picada. Eso es totalmente suficiente y, para cantidades pequeñas, a menudo lo más práctico. Una picadora eléctrica solo se vuelve interesante si preparas grandes porciones con regularidad o si te gusta triturar la carne tú mismo para ahorrar tiempo y esfuerzo. Si preparas pequeñas cantidades o usas carne ya picada, puedes prescindir sin problemas de una picadora.

Higiene: un punto importante al barfear

Cuando manipules productos animales crudos, la higiene es clave. Procura que el procesamiento sea lo más limpio posible. Los gatos son naturalmente muy resistentes a gérmenes como la salmonela; las personas, no. Por eso: limpia las superficies con agua caliente tras la preparación, lava bien los utensilios o mételos en el lavavajillas y descongela siempre los ingredientes crudos en el frigorífico, sin contacto con otros alimentos.

Quien quiera puede usar una tabla de cortar, cuchillos y cuencos separados para preparar las comidas BARF —no es imprescindible, pero permite separar claramente los utensilios del alimento del gato y de tu propia cocina. Así se evitan confusiones no deseadas.

Conclusión: 6 consejos para un inicio exitoso con BARF

Consejo 1: Realiza la transición paso a paso y con mucha paciencia.

Consejo 2: Ajusta siempre el número y tamaño de las comidas BARF a tu gato y a sus preferencias.

Consejo 3: Oriéntate por la composición porcentual de presas naturales como ratones y pajaritos.

Consejo 4: Alimenta a tu gato preferentemente siguiendo una receta previamente elaborada.

Consejo 5: Ajusta las recetas a las necesidades de tu gato y ve adaptándolas con el tiempo según sea necesario.

Consejo 6: Utiliza bibliografía especializada para crear recetas BARF o busca ayuda profesional de asesoras/es BARF si tienes dudas.


Para gatos sanos, adultos y normales, con algo de conocimiento y práctica es posible elaborar recetas BARF que cubran sus necesidades. En la alimentación de gatitos, gatos con necesidades especiales o enfermedades, el aporte de nutrientes suele tener que ajustarse y, por tanto, planificarse con más cuidado. En estos casos, a menudo es sensato contar con apoyo de asesoras/es BARF cualificados.

Calculadoras gratuitas de necesidades y asesoría individual

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Calculadora de grasa

Para calcular la cantidad necesaria de grasa adicional cuando la carne muscular es magra (menos del 15 % de grasa).

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Calculadora de algas marinas

Con esta calculadora puedes determinar fácilmente la cantidad ideal de harina de algas marinas para tu perro.

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Calculadora de calcio

Como alternativa a los huesos, también se puede administrar un preparado de calcio. Con nuestra calculadora determinas la dosis.

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Planes BARF individuales

Déjate asesorar por nosotros y recibe un plan BARF individual con recetas para tu gato.

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Preguntas frecuentes sobre el inicio en BARF (FAQ)

¿Cómo preparo correctamente BARF para gatos?

Toda la información importante sobre cómo preparar correctamente comidas BARF para gatos la encontrarás en la sección "Paso a paso hacia una receta BARF individual para tu gato".

¿Cómo empezar a dar BARF a los gatos?

Consejos y trucos para la transición a BARF y los primeros pasos los encontrarás en la sección "Así triunfa la transición a BARF".

¿Cómo acostumbro a un gato a BARF?

Una guía paso a paso para acostumbrar a tu gato a BARF la encontrarás bien en a) De comida húmeda a BARF o en b) De pienso seco a BARF.

¿Cómo calculo la cantidad correcta de comida BARF para mi gato?

La respuesta y más consejos valiosos para crear recetas BARF individuales para tu gato los encontrarás aquí: "Paso a paso hacia una receta BARF individual para tu gato".

¿Cuánto dura la transición a BARF en gatos?

Cuánto puede durar aproximadamente la transición a BARF en gatos lo encontrarás en la sección "Cuando no avanza: ajusta conscientemente el ritmo".

¿Se puede dar BARF a cualquier gato?

Si cualquier gato puede recibir BARF y cuándo es mejor abstenerse, lo sabrás en la sección "Cuándo deberías interrumpir o pausar la transición".

¿Es peligroso BARF por los gérmenes o parásitos?

La respuesta sobre si BARF puede contener gérmenes peligrosos para las personas la encontrarás en el apartado "Higiene: un punto importante al barfear".

¿Necesito suplementos en BARF?

La respuesta sobre si son necesarios suplementos al barfear a los gatos la encontrarás en la sección "Paso a paso hacia una receta BARF individual para tu gato".

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